Nasser Bourita y Lars Løkke Rasmussen
Hoy, fundamentalmente en España parece ser que cada noticiero toma como Punch Ball el tema "Ceuta" y de esa manera al ring mediático se sube Donald Trump para advertirles a sus seguidores que si las próximas elecciones las ganan los demócratas, las cincuentas estrellas de su bandera se verán pisoteadas por multitudes de mexicanos. El mandatario estadounidense no pierde la oportunidad y utiliza la misma cuestión para destacar que Pedro Sánchez no puede garantizar la seguridad de sus ciudadanos, cosa que también afirman los muchachos del PP y VOX.
Por otra parte la agencia de noticias alemana ocupa mucho tiempo en hablar del "problema de Ceuta", tal vez para tener menos espacio cuando le toca informar sobre el triunfo de la ultraderecha en Sajonia-Anhalt que dejó en un tembladeral a Friedrich Merz y a los analistas de Italia, Francia y España, junto a otras naciones europeas que tendrán elecciones en lo que resta del 2027.
Luego, al continuar los capítulos de "esta novela turca", aparecieron los aprendices de historiadores que intentan simplificar el confronte entre Portugal, Marruecos y España en la afirmación "Ceuta y Melilla siempre fueron españolas", afirmación que cuenta con algunos respaldos insólitos como determinados intelectuales de izquierda españoles o argelinos que con tal de jugar contra el reino alaui, no se avergüenzan de profesar conceptos colonialistas como "Marruecos moderno existe desde su independencia en 1956".
Ahora intentan amordazar a Marruecos para que no reclame la devolución de su territorio y los ocupas modernos recurren a lo inimaginable para lograrlo. En los últimos días comenzó a circular "supuesta información", que nos habla de "dejar afuera del Mundial 2030 al reino norafricano.
¿ Se atreverán a tanto ?
Mientras la mayoría de los integrantes de la UE desdice con hechos determinados rumores, como el canciller de Dinamarca que en una reunión en Copenhague con su par marroquí destacó el respaldo a la soberanía de Marruecos en su Sáhara y al Plan de autonomía.
Para DIPA.NEWS, Carlos Mariscal
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