jueves, 28 de mayo de 2026

El diputado Brügge acusó al gobierno de responderle a la iglesia con más crueldad


La homilía pronunciada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante el Tedeum del 25 de Mayo todavía resonaba en la Casa Rosada cuando el Gobierno nacional avanzó con una medida que despertó una nueva polémica social. En su mensaje frente al presidente Javier Milei y todo el gabinete, el jefe de la Iglesia porteña había utilizado la imagen bíblica del paralítico abandonado al costado del camino para cuestionar la indiferencia frente al dolor social, reclamar sensibilidad hacia los sectores vulnerables y denunciar una sociedad donde muchos argentinos quedan descartados

Menos de 24 horas después, el Ejecutivo oficializó la eliminación de las compensaciones estatales que recibían las empresas de transporte de larga distancia por los pasajes gratuitos destinados a personas con discapacidad, pacientes trasplantados y niños con cáncer. La decisión, instrumentada a través de la Resolución 28/2026 de la Secretaría de Transporte, fue interpretada por distintos sectores políticos y sociales como una señal de endurecimiento frente al planteo de la Iglesia.

Uno de los más críticos fue el diputado nacional cordobés Juan Fernando Brügge, quien vinculó directamente ambas situaciones y acusó al Gobierno de haber respondido al llamado humanitario del Tedeum “con una demostración de crueldad infinita”.

“García Cuerva habló del paralítico abandonado, de quienes esperan que alguien se detenga a ayudarlos, y la respuesta del Gobierno fue ajustar sobre discapacitados, trasplantados y chicos con cáncer. Es una postal dolorosa del país que están construyendo”, sostuvo el legislador.

La normativa elimina el esquema mediante el cual el Estado compensaba parcialmente a las empresas por los boletos gratuitos establecidos por ley. Desde el oficialismo argumentan que, tras la desregulación del sistema de transporte interjurisdiccional impulsada por el Decreto 883/2024, las compañías tienen libertad tarifaria suficiente para absorber esos costos dentro de su operatoria.

Sin embargo, Brügge advirtió que detrás de la medida existe “una lógica despiadada que transforma derechos esenciales en simples números fiscales”. Según el diputado, el retiro del Estado de ese financiamiento amenaza con dificultar el acceso a tratamientos médicos, controles y derivaciones para miles de familias del interior del país.

“El Presidente escuchó en primera fila un mensaje que pedía no abandonar a los más frágiles, pero eligió avanzar exactamente en sentido contrario. El problema ya no es solamente económico: es moral y humano”, expresó.

Aunque la resolución aclara que el derecho al pasaje gratuito continuará vigente para las personas alcanzadas por las leyes de discapacidad, trasplantes y oncología infantil, el legislador alertó que la eliminación de las compensaciones puede generar trabas operativas, restricciones encubiertas o menor disponibilidad de plazas.

“Cuando el Estado se corre completamente, el costo termina descargándose sobre alguien. Y en la Argentina de hoy siempre termina cayendo sobre el que más necesita”, señaló.

La medida profundizó además el enfrentamiento discursivo entre sectores vinculados a la doctrina social de la Iglesia y el rumbo económico del Gobierno nacional. En ese marco, Brügge sostuvo que la decisión conocida tras el Tedeum “parece casi una respuesta desafiante al mensaje pastoral de García Cuerva”.

“No se puede hablar de libertad mientras se deja solos a enfermos, discapacitados y chicos que necesitan viajar para seguir viviendo. Hay límites éticos que un gobierno nunca debería cruzar”, concluyó.

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