domingo, 8 de septiembre de 2019

Rusia celebra unas elecciones locales marcadas por la represión de candidaturas independientes

Unos 50 millones de ciudadanos están convocados a las urnas en comicios municipales, incluída la capital, y provinciales
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El político opositor Alexei Navalni deposita su papeleta en las elecciones municipales de Moscú este domingo. YURI KOCHETKOV EFE

Los comicios municipales que se celebran este domingo en Moscú están marcados por la lucha, poca exitosa, librada por los candidatos de la oposición extraparlamentaria para poder competir y las protestas que la han acompañado. La respuesta de las autoridades ha sido rechazar la candidatura de la inmensa mayoría de los independientes -de los principales líderes, solo Serguéi Mitrojin, de Yábloko, logró que lo inscribieran en las papeletas después de recurrir a los tribunales-, reprimir las manifestaciones y dar un castigo que sirva de disuasión a los jóvenes condendando a un puñado de participantes a varios años de prisión.
Además de las municipales capitalinas, que han concentrado la atención política de los últimos meses, se realizan también elecciones provinciales y locales en 85 regiones de Rusia; en total han sido convocados a las urnas más de 50 millones de rusos.
La asamblea urbana, llamada Duma de Moscú, renueva los 45 diputados con que cuenta y por estos escaños compiten 225 candidatos de nueve partidos (menos de la mitad va a la reelección), pero entre ellos no figuran 57 candidatos de la oposición extraparlamentaria. Estos no fueron inscritos con el pretexto de que parte de las firmas recolectadas que exige la ley para poder competir serían falsas, según la comisión electoral capitalina. Pero la oposición sostiene que al transcribir los datos, los funcionarios conscientemente introdujeron errores en los nombres y números de documentos de los firmantes para así poder legalizar el rechazo.
Esta situación provocó las mayores protestas que ha habido en Moscú en los últimos siete años, con mítines y marchas, estuvieran autorizadas o no. Las autoridades respondieron lanzando contra ellas a las fuerzas antidisturbios, que reprimieron violentamente a los los manifestantes y detuvieron a cerca de 3.000.
Además, la autoridades recurrieron a la ya tradicional táctica de practicar detenciones preventivas de los líderes opositores. Alexéi Navalni, el principal de ellos, fue incluso condenado a arresto administrativo para impedir su participación en las protestas.
Ante esta situación que prácticamente impide a la oposición participar en las elecciones, Navalni ha propugnado una estrategia que ha llamado 'el voto inteligente' y que es muy sencillo. Consiste en tratar de acabar con el monopolio que de hecho tiene Rusia Unida, el partido gubernamental, en prácticamente todas las asambleas. Para ello, hay que determinar quién es el candidato que con más posibilidades de ganar al representante de RU y votar por él, independientemente de que este resulte ser comunista (en Moscú recomienda votar a comunistas en 33 de los 45 distritos) o populista.
El votante opositor no tiene necesidad de hacer él mismo un estudio, basta con entrar en la página web diseñada especialmente por la gente de Navalni, poner su dirección y el sistema le indicará por quién conviene votar para derrotar al candidato oficialista. Esta estrategia es válida para toda Rusia, según Navalni, es decir, para las 85 regiones en las que se vota donde se eligen, además de numerosos consistorios municpales, 4 escaños vacantes de la Duma Estatal, la cámara baja, 19 gobernadores, y diputados para 13 provincias y repúblicas de la Federación rusa.
La estrategia, como apuntan algunos observadores e incluso dirigentes de la oposición, puede resultar totalmente ineficaz, porque, como muestra la experiencia, tanto los representantes comunistas como los nacionalistas liberaldemocráticos, al final del día terminan por apoyar las iniciativas del partido de Vladímir Putin. Además, en las elecciones municipales, a la mayoría de la gente lo que le importa es que el alcade sea un buen administrador y su color político pasa a segundo plano.
El opositor Dmitri Gudkov, cuya candidatura para estas elecciones fue rechazada, recordó al respecto que la estrategia de votar contra el partido gubernamental tuvo como resultado en 2011 que Rusia Justa, que se define como socialdemócrata, obtuviera 64 diputados, entre los que figuraba el mismo Gudkov, pero pocos meses después 60 ya se habían plegado a los oficialistas.
El panorama se complica más si se tiene en cuenta que en Moscú los candidatos de Rusia Unida, conscientes de la baja popularidad de su partido –"de ladrones y sinvergüenzas" en definición de Navalni- han decidido competir a título propio y no como miembros de RU.
En cuaquier caso, no se esperan grandes sorpresas en estas elecciones y, en opinión de los comentaristas, lo más interesante será lo que suceda después. Por de pronto, la oposición extraparlamentaria ya ha pedido autorización en Moscú para celebrar un mitin de hasta 100.000 personas el próximo sábado.
Fuente: El País de Madrid

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